Desde tu vientre me alisté para percibir la luz, los sonidos, los aromas y el contacto con el mundo.
En tus brazos me amparé, en los faros de tu mirada descubrí el camino por recorrer y en la melodía de tus susurros hallé la tranquilidad para mi alma.
Imposible olvidar que fuiste mi primera morada. En los momentos aciagos evoco la seguridad de tu sublime refugio. Te siento presente en mis instantes de gozo y en cada hito de mis andanzas.
Tu recuerdo es un manto que me cubre y que no lo apaga ni el tiempo ni el espacio.
Eres la perfecta guarnición para aplacar mis temores; encender mi inspiración, para ser una mejor persona y la muestra tangible del amor de Dios.
Estoy consciente que has trascendido a este mundo y te celebro con alegría.
Regocijémonos por esos seres excelsos, fuentes benditas de la vida.
¡Feliz día de las madres!
Cosme G. Rojas Díaz
12 de mayo de 2023
@cosmerojas3
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