Tu partida
¡Cómo te extraño!
¿Por qué eres tan sanguinaria?
¿Con qué derecho me la has quitado?
No concibo mayor crueldad.
Has destrozado un pedazo de mi alma.
No soporto lo que llevo dentro de mi pecho.
Mis noches son insoportables.
Todo me recuerda su existencia.
Es una tortura sin igual.
La tristeza es inclemente.
Ya no aprecio un día soleado,
Ya no escucho el sonido del mar.
No hay brisa que rompa la coraza de mi corazón.
¡Oh muerte!, me tienes afligido.
Cosme G, Rojas Díaz
Tomado de la sesión Mis libros Despertares

Deja un comentario